domingo, 8 de enero de 2012

Volver a empezaaar, otra vez! (8)

Así es como me siento, volver a empezar: ilusión de recomenzar, propósitos nuevos, viejos amigos... Y lo tedioso del contenido, de eso que se ''recomienza'': estudiar. 
Antes de nada, para que no se me olvide, quiero explicar algo que llevo tiempo observando y queriendo decir al mundo, pero siempre se me pasa: 
En la estación de RER B Cité Universitaire, varían cada día los agentes de la RATP (la RATP es como el TMB, pero a lo grande). Me llevo fijando desde el segundo día en que llegué a Paris, ya que observé que el chico que me había ayudado el día anterior no estaba. Nunca más lo he visto. Ni a la señora viejecita que me ayudó otro día. Ni al hombre gordo. Ni a las dos cincuentonas demasiado maquilladas. Renuevan el personal cada día. Puede que sea una técnica innovadora para combatir el paro. 
Dicho esto, pasaré a explicar un par de anécdotas del día, antes de ponerme a estudiar para el inminente examen de inglés. 

1. Voy a volver a poner en marcha el contador, ya que aunque una se proponga ser un poco más tolerante, ellas continúan siendo unas maleducadas e incívicas, que piden a gritos (literalmente) que las devuelvan a la jungla de donde vienen. Ellas son: las mujeres negras de más de 35 años. Por suerte, en la biblioteca venden tapones para las orejas, así que no me volveré a tener que cambiar de asiento por los gritos de ''walawaki sama sama uuua'' de mi vecina en el metro. 
2. Hemos hecho un nuevo amigo en la biblioteca. Bueno, a él le encantaría. Nos ha ido persiguiendo, dando vueltas alrededor de un pilar de la cafetería de la biblioteca (le kiosque), tosiendo y a la vez haciendo limpieza del aparato digestivo. 
3. Ha sido interesante comprobar que no tendría ninguna dificultad en el hipotético caso en que me diera por estudiar el portugués. He conseguido seguir la misa entera en ese idioma, a -2ºC y rodeada de unas 500 personas de esa nacionalidad, la mitad por lo menos de entre 1 y 6 años... Una misa muy enriquecedora a nivel personal, ya que mi paciencia ha ampliado sus límites usuales. 

Buenas noches, y buena suerte!
(La buena suerte me la deseo a mí misma para el examen, porque pueden pasar tantas cosas...)

La foto corresponde a donde paso la mayor parte de mi tiempo desde que he llegado a Paris. No es la biblioteca. Es la puerta de entrada a la biblioteca, con su correspondiente cola, que no se ve porque la foto está sacada de un poco más arriba...

1 comentario:

  1. Buenas noches y buena suerte...aunque tu no la necesites!!

    Que bestia eres con las negras!! Aunque me he reído...debe ser porque realmente debo pensar lo mismo..

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